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viernes, 21 de octubre de 2016

Entrevista para BIBLIOTECA PÚBLICA- RNE


Manuel Sollo me avisó ayer de que había subido a la web del programa BIBLIOTECA PÚBLICA de Radio Nacional de España nuestra entrevista, realizada con motivo de la presentación de "Perros de noviembre" en Sevilla. Es tan extraño oírse hablar de poesía (y mucho más de la propia) como oírse hablar de sexo. Pero esas cosas hacemos... Espero que os guste. Para mí fue un placer. Gracias, Manuel.


PAra oírla,clic sobre el enlace: Biblioteca Pública - Olga Bernad -"Perros de noviembre"- Biblioteca pública - RTVE.es A la Carta vía

jueves, 20 de octubre de 2016

Gonzalo Gragera, sobre "Perros de noviembre", en OCULTA- REVISTA LITERARIA



Para estos días de octubre, primeros del otoño, la compañía de Perros de noviembre. Con este título, Olga Bernad (Zaragoza, 1969) publica su cuarto libro de poemas en la editorial La Isla de Siltolá. Una obra que se suma a los poemarios Caricias perplejas (2009), Nostalgia armada (2011), El mar del otro lado (2012), a la narrativa  de sus dos novelas, Andábata (2010) y El buen amor (2013), y a una recopilación de textos en prosas: Algunos cisnes negros (2013). En esta entrega que nos ocupa, Olga Bernad mantiene un estilo uniforme en todo el conjunto, sin ruptura en el tono y el propósito de los poemas, aunque estos se lean de manera independiente, sin ninguna conexión temática entre ellos. De estilo, en cambio, sí, que no es poco. Ahora que tan de moda están los libros de poemas unitarios, casi con presentación, exposición de hechos, nudo, trama y desenlace, Bernad logra un paso más, algo original, o al menos poco usual, y meritorio: mantener, desde la total corrección formal en la ejecución del poema, una única impresión, pero sin renunciar a la dispersión de cada unidad, de cada poema en el discurso de la obra. Una dispersión que, lejos de provocar distracciones y despistes, ayuda a comprender la finalidad y la esencia en el estilo de la autora.
Las palabras y las imágenes, muchas de ellas espléndidas, se sostienen sobre un significante que ni es previsible ni se corresponde, en ocasiones, con su significado, pero que alcanza paisajes y caminos propios y ricos, aportando una pieza nada accesoria al engranaje de la poesía: “La rosa blanca sobre fondo adverso, / la rosa blanca de los hospitales. / Tú, la gota de sangre sobre el suelo / -la llevas dentro y se ha caído al suelo-, / la lágrima de ti, la mensajera”.  El rasgo general de Perros de noviembre es el de un hermetismo que convive y respira con la cercanía del lector, que no aísla el lenguaje del poema para producir una introspección tan oscura como vacía, que no vacila en el prosaísmo y la nadería, como leemos en su poema No fear: “Me asusta / prostituir palabras para evitar verdades / que no se marcharán. / Y me asusta el silencio y las palabras / que arrojo hacia el silencio cuando la vida calla, / pues cicatrizan mal / las heridas abiertas con un cuchillo sucio”. La dicción, solemne y llena de musicalidad, comparte espacio con una cierta tendencia al aforismo, como en estos versos de Las maravillas huérfanas: “Los amores  a solas son ciudades urgentes / que nuestro corazón levanta mientras dobla / las rodillas en el rincón más cierto / de la verdad extraña que lo habita”.  O estos otros de Toda la historia: “y la memoria es / vestido y piel privada, / libro que fue y espera / y páginas en blanco para todos”.
La poesía de Olga Bernad concibe el modo de Horacio: dulce y útil. En todo el libro se conjugan estas dos categorías, estas dos etiquetas. Y resumidas en una cohesión estética que se prolonga por todo el conjunto. Las combinaciones en poesía son peligrosas, un equilibrio del que es complicado salir bien parado. Aunque la poeta nos diga que “escribo para amar”, con Perros de noviembre nos demuestra que hay mucho más en la voluntad de esta nueva publicación.

Gonzalo Gragera

Enlace a la revista: http://www.oculta.es/poesia/olga-bernad-perros-noviembre/

martes, 4 de octubre de 2016

Reseña de Victoria León en Estación Poesía.

Victoria León firma una reseña sobre mis Perros de noviembre en Estación Poesía, la revista del CICUS (Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla), coordinada por Antonio Rivero Taravillo. Es ya la octava entrega de la revista y se presenta esta tarde en Madrid. Para mí es un honor estar en este número a través de la voz de Victoria, que ilumina mis versos con su inteligencia y su sobriedad. Los que estéis en Madrid no os perdáis esta presentación: cita en La Central de Callao a las 19,30. La Estación Poesía de otoño es un lujo. Podéis comprobarlo con sólo pinchar en el enlace: http://institucional.us.es/…/wp-conte…/uploads/ESTACION8.pdf




martes, 20 de septiembre de 2016

¡A SEVILLA!

Pues si Itziar Mínguez Arnáiz se moría de ganas de decirlo, yo más o menos lo mismo. Menos mal que Javier Sánchez Menéndez no nos ha dejado morir del todo y ya tenemos las invitaciones. A Sevilla, con mis Perros, con el Lobo que viene de Itziar, ambas compañeras y sin embargo amigas (que eso es posible) en el catálogo de Ediciones de la Isla de Siltolá, con amigos a los que tengo muchas ganas de volver a ver, con otros a los que ya toca conocer, con todos los que os queráis acercar a ese espacio mágico que es la librería Siltolá Libros&Vinos el jueves 29 de septiembre. Y en fin, que estoy muy contenta, para que voy a decir otra cosa, si es que es así.


viernes, 5 de agosto de 2016

"Perros de noviembre" en CAO CULTURA

En Cao Cultura recomiendan siete libros siete. Mis perros entre algunas maravillas:

Las formas del regreso (2005-2007). Juan Lamillar. Prensas de la Universidad de Zaragoza. Zaragoza, 2015. 65 pp.

Noviembre. Ángel Mendoza. Ediciones Complutense, UCM. Madrid, 2016. 46 pp.

Unos días de invierno. Antonio Moreno. Renacimiento. Sevilla, 2016. 75 pp.

Destilaciones. Juan Peña. Pre-Textos. Valencia, 2016. 113 pp.

La fruta de los mudos. José Luis Rey. XXXVII Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla. Visor Libros. Madrid, 2016. 184 pp.

El bosque sin regreso. Antonio Rivero Taravillo. La isla de Siltolá. Sevilla, 2016. 80 pp.

Muchas gracias por la atención a la poesía.  El enlace a la noticia completa, aquí: http://caocultura.com/orden-alfabetico-siete-libros-poesia-verano/

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jueves, 26 de mayo de 2016

Perros cabalgando

Recibo esta semana dos alegrías juntas.  El lunes, Antonio Rivero Taravillo daba noticia de mis "Perros de noviembre" en su mítico FUEGO CON NIEVE tal que así, con poema incluido:


Consolidando su voz como una de las más importantes hoy de las letras aragonesas, Olga Bernad publica Perros de noviembre, su cuarto libro de poesía. Su dicción clásica, serena, compite con el onirismo desordenado de no pocas de las composiciones. Está bien que así sea: son nupcias que me recuerdan a las que establecen las obras de poetas que ella admira como Julio Martínez Mesanza o Juan Eduardo Cirlot. Del buen hacer de Bernad, y de estas dos características que digo, es el poema que reproduzco como invitación a su jauría otoñal:
 


ESTA NOCHE

Todas las noches son como esta noche,
todas las noches fueron como ésta;
cuando el mundo nació, ya era de noche.
Y en la excesiva noche de los tiempos
alguien soñó que nada pasaría.
Si te dejas caer hoy por mi sueño,
prometo protegerte de esa nada.
Seguros hacia dentro de la noche,
arrastraré hasta el fondo tus demonios;
al fondo de la noche, donde el tiempo
se convierte despacio en otra cosa. 

http://fuegoconnieve.blogspot.com.es/2016/05/perros-de-noviembre.html
  .  

Hoy por la mañana me he encontrado esta reseña en el blog de Álvaro Valverde. He recibido la noticia en medio del tráfico, mientras cruzaba la ciudad camino del trabajo. Por un momento, a caballo de mi corsa azul de 1999, me he sentido una diva o una cantante de jazz. La magia de la palabra. Y me ha hecho mucha gracia. Muy en serio: grazie tante. Por la minuciosa lectura, por la atención:

LA BERNAD

Sí, digo "la Bernad", en tono cordial, porque esta poeta zaragozana tiene algo de diva, y no por su "fama superlativa" (qué necesidad) ni porque vaya de estrella por la vida, sino por ese aire de cantante de ópera o de jazz que uno le encuentra cuando ve alguna fotografía suya, siempre con un aire de misterio, como la que le hizo María Teresa Gómez Puertas y que ilustra una de las primeras páginas de su libro Perros de noviembre (La Isla de Siltolá). Es el cuarto de poesía que publica, tras El mar del otro lado, Nostalgia armada y Caricias perplejas, de 2009. Fiel a sus principios poéticos y vitales, que aquí son una y la misma cosa, Olga Bernad apuesta por la pasión. Desde el principio, a partir de una cita de Bukowski: "Encuentra lo que amas y deja que te mate". No podía haber elegido mejor. De eso va este intenso puñado de poemas donde el amor es absoluto protagonista. Dos versos certeros inician el discurso: "Todos los héroes eran hombres solos". "Todos los héroes eran hombres tristes". El primero y el último de "Todos los héroes". Y más adelante, en esa línea de aciertos: "Seguí pensando en ti tan en silencio / que a veces ni yo misma lo sabía". 
De entre los muchos símbolos, la noche. En "Esta noche", por ejemplo. Noche donde se abisman los sentimientos, siempre encontrados. Sí, hay algo de oscuro y hasta de maldito en este libro. De amor, ya se dijo, y de desamor. "Alejarse de alguien es como irse del mar / cuando acaba el verano", leemos. O: "Dejar de amar a alguien se parece / tanto a perder la fe". En el filo de la navaja: "asombrado / de que al amor le guste parecerse / un poco al fin del mundo". 

Otra fidelidad: el ritmo, que ella consigue, sobre todo, a base de endecasílabos, aunque en este libro uno aprecie un cambio en la música, menos clásico. Como noto una mayor complejidad en el planteamiento de la obra (entendida en su conjunto) y en la resolución lingüística de cada poema en particular. La sintaxis ha cambiado. Hay una mayor elaboración y abundan los sutiles juegos de palabras.

Poemas destinados a un tú cernudiano y a un yo autobiográfico, sin que por ello estemos ante una poesía confesional o intimista, en su más rancio sentido. 

Y un poema paradigmático y logrado: "La vida extrema": "Soñé que un animal me perseguía", un verso de once sílabas que me recuerda a otros de nuestro acervo literario, aunque en clave contemporánea. De Martínez Mesanza, pongo por caso.

En "Los perros y la nada" leemos: "La luna y yo, los perros y la nada, / y la vida cayendo / como una absurda lluvia incomprensible". "Conozco lo que amo", afirma. Y luego, en "No fear": "No he crecido en valor sino en misterio, / esa forma poética y absurda / de nombrar lo escondido / para calmar el mar de la impaciencia".

"Spira Mirabilis" es un poema largo donde Bernad demuestra de nuevo su solvencia. Como en "Maldito duende", "La tristeza de los apátridas" o "Escrito para amar". 

Como dijo Antón Castro (que acaba de publicar El musgo del bosque), "Olga Bernad posee una voz personal. Es minuciosa, tiene capacidad para crear imágenes vigorosas e inesperadas. Su poesía posee clima y tensión, ritmo y evocación, aspira a la belleza, incluso a la terrible, se atreve a abordar temas dolorosos o exultantes con libertad. Demuestra una convicción absoluta en la fuerza de las palabras. Cree en la vida extrema del lenguaje. Siempre está en el camino, aunque haya estado la tormenta. Y es ahí, en pleno tránsito, donde la sorprende la inspiración".
http://mayora.blogspot.com.es/2016/05/la-bernad.html

sábado, 14 de mayo de 2016

Fotos de la presentación de PERROS DE NOVIEMBRE en FNAC

Bueno, pues al final eso es lo que fue: un montón de amigos, de lectores, de escritores, de amigos lectores, de amigos escritores, de amigos lectores escritores. Y ellas acompañándome: LuisaMaríaCarmen. El jueves  fui feliz. Perdón por la alegría.

El libro.  Escribir. Para que alguien lo lea. De esto se trata.


La sala llena.
María Pérez Confussion iniciando el acto con la lectura de "Muerte de un mago en palacio"

Luisa Miñana comenzando la presentación, que fue más bien charla conmigo y con el público.  Soberbia.
La atención impagable.  Entre el público, algunos amigos y gente desconocida.  Vi o saludé en algún momento a Maria Pérez Heredia, Antonio Pérez Lasheras, Luis Carlos Marco Bruna, Raúl Guíu, Santiago Gascón, José Malvís, Carlos Manzano...   
Carmen Aliaga leyendo "Buscadores"

Carmen leyendo "Duermevela".


Poco tenía que decir tras las palabras de Luisa y las lecturas de María y Carmen, pero algo dije.
María cierra el acto leyendo "No fear".
Comenzando a firmar...
Dedicándole un libro a Ramiro Gairín.  
Los perros para Eva Antón, una amiga del colegio.

La mesa muy animada: Marimar Vallés, Luisa Miñana, Mónica Goremberg... 
Otro perro para la guapísima Marta Domínguez


Una foto de recuerdo con Ana María Alcubierre, que vino desde Girona.
Con MIguel Carcasona, Fran Picón, Fernando Sarría.
Muy sonrientes: Fernando Sarría, Miguel Ángel Yusta, Luisa Miñana, Fernando Aínsa. 
Nos vamos.  Queda la poesía. 
...Y la invitación de Siltolá de recuerdo.


jueves, 5 de mayo de 2016

lunes, 11 de abril de 2016

Un poema de "Perros de noviembre"

 

Soltando un perro.  Dedicado a todas las mujeres lectoras -que son muchas-, que acaban sus noches en brazos de algún libro.



LA ELEGIDA

Ha sido muy hermoso, como siempre,
dejarme secuestrar por tus caricias.
Lo esperaba y has sido lo esperado
y, mientras tú cumplías tu destino,
yo he jugado las cartas que tenía:
hormonas y horizontes
y esa curiosa sed de alma del cuerpo.
Arco de aliento, flecha del deseo,
jadeo de animal que muere y mata,
resurrección y pan de cada día.

Ya está, mi amor, apaga el cigarrillo,
tu lado de la luz y mi silencio.

Hace treinta segundos
que mis ojos añoran mi mesilla.
Sobre el lomo del libro que ahora duerme me espera
--a mí, soy su elegida--
el exacto galope que me adentra en mí misma.
Un noble potro oscuro es mi montura,
el mar más lento ruge dentro y lejos.
Dios duerme, yo me escapo;
a veces mi alma tiembla como el aire
cuajado de tambores de sus guerras.

(Olga Bernad, “Perros de noviembre”, Ediciones de la Isla de Siltolá, Colección Siltolá Poesía, 2016)

sábado, 9 de abril de 2016

¡Nuevo libro!


Ayer llegaron ladrando en rojo desde la Isla de Siltolá.  Emocionada.

http://siltola.blogspot.com.es/2016/04/perros-de-noviembre-de-olga-bernad.html

Ediciones de La Isla de Siltolá
Colección SILTOLÁ POESÍA, nº 33
Sevilla, abril 2016.
88 páginas.
125 x 195 mm.
Rústica, plastificado con solapas.
ISBN: 978 - 84 – 16682 - 01 - 0
DL: SE  330 - 2016
PVP: 10 euros (IVA incluido)
(Disponible en librerías a mediados de abril de 2016)

En la recién estrenada librería de Siltolá en Sevilla, muy bien acompañada.
-La Isla de Siltolá Libros&Vinos-
 (Fotografía por cortesía de Javier Sánchez Menéndez) 
Soltando a los perros


miércoles, 16 de marzo de 2016

Poema en Turia



Mi poema en el nuevo número de Turia. Emocionada con la revista ya en la mano. El cartapacio, sobre José María Conget; las conversaciones, con Enrique Vila-Matas y Fernando Sinaga. El número es de lujo y se presenta hoy en Zaragoza. Intervendrá en la presentación José Carlos Mainer. (20 h - IAACC - Museo Pablo Serrano).



miércoles, 20 de enero de 2016

Poemas del próximo libro en el blog de Antón Castro

En diciembre,  Antón Castro publicó en su blog y en su muro de facebook un par de poemas de lo que será mi nuevo libro. Además de ser siempre un honor pasear esas calles, lo que pasa es que estoy contenta porque esto va, va, va... 

'PERROS DE NOVIEMBRE': DOS POEMAS DE OLGA BERNAD
En la próxima primavera la poeta Olga Bernad publicará un nuevo poemario, ‘Perros de noviembre’, en el sello isla de Siltolá, de Sevilla, dirigido por el poeta, editor y dietarista Javier Sánchez Menéndez. Se trata de un libro intenso, trabajado, al que le ha dado muchas vueltas. He aquí dos poemas, ‘La vida extrema’ y ‘Duermevela’, en los que asoman, de vez en cuando, el surrealismo (“¿por qué se suicidaban los caballos?”), los poros secretos de la memoria, la fuerza telúrica de las imágenes, la pasión de vivir. Y vivir y vivir con puro arrebato.
[Ilustro los dos poemas con uno de los cuadros más fantásticos de Ingres en la exposición del Museo del Prado: este 'Sueños de Ossian' de 1813, realizado a los 33 años.]

Aquí el enlace, por si os apetece un poco de poesía:
http://antoncastro.blogia.com/2015/120101-olga-bernad-dos-poemas.php

Y aquí, el artículo del Heraldo en el que el domingo 10 de enero, se hablaba de libros y autores aragoneses para el 2016. Un muy interesante, amplio y variado repaso. La poesía también tendrá cosecha. Me gusta estar en el futuro con esos "Perros de noviembre" que llegarán en primavera a la Isla de Siltolá:  

 

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Hablemos de derrotas





Quería ser el sitio
hacia el que alguna vez voló tu pensamiento.
Perdóname si no supe mentir,
morder bien al final,
matar del todo. O al menos olvidar.
Prometí no quedarme
memoria ni testigos de mis debilidades.
Pero tú
merecías vivir y yo estoy viva,
ni olvido ni recuerdo son animales dóciles
y el mundo se me nubla si pienso que no estás.
Así que quédate,
hablemos de derrotas, aunque sabes
que yo sólo quisiera emborracharte
con la luz radical de las victorias,
su serena estridencia, su sonido
de tormenta y campanas.
Pero qué voy a hacerle. Amar es renunciar,
así que quédate.
Porque tú eres el sitio hacia el que a veces
vuela mi pensamiento.

jueves, 4 de junio de 2015

Toda la historia


Yo no llegué desnuda, traje sobre los hombros
un vestido de tiempo que moví entre su espacio
y que bailaba a veces con mi propia alegría,
alborotado y fiel como un día de boda
encontrado de nuevo entre los calendarios
de antes y de siempre.
Porque cada persona lleva toda la historia
y a la vez la ha olvidado,
y la memoria es
vestido y piel privada,
libro que fue y espera
y páginas en blanco para todos.

martes, 2 de junio de 2015

La tristeza de los apátridas

Los apátridas sueñan con exilios,
se inventan los recuerdos y los ritos,
beben solos.
No saben el color de su bandera
pero a veces,
cuando en el viento vuela un sujetador blanco,
recuerdan con la firmeza de un mástil
el antiguo dolor.
                               Y un hambre nueva.



miércoles, 28 de enero de 2015

Por atrapar el mundo

Por atrapar tu mundo
aprendí muchos nombres.
En ellos se escondía mi amor y la ternura
que se abalanza a veces sobre mí.
Saboreé los nombres, los tocaba
-no basta con nombrar, la sed parece hambre-,
leía sobre ellos, les hacía peinados
como a muñecas rotas, los guardaba conmigo.
Aún los recuerdo hoy. Luego me hice
más mayor y más triste, más discreta.
Seguí pensando en ti tan en silencio
que a veces ni yo misma lo sabía. 


domingo, 25 de enero de 2015

Que no se pierda...


La crisis acaba golpeando incluso las campanas más duraderas para hacernos oír su sonido de alerta. Malos tiempos para la lírica. La Asociación Aragonesa de Escritores organizó ayer una edición especial del Ciclo Poesía para perdidos en estos momentos en los que el mítico local zaragozano, La campana de los Perdidos, está atravesando dificultades. No podía dejar de participar. Allí leí un poema por primera vez, antes de publicar mi primer libro.  Allí he escuchado a otros. En pocos sitios se cuida más la música, el sonido y el ambiente. Sería una tristeza más que todo esto se perdiera. 

La noche de ayer resultó perfecta. Por la compañía, por la causa, por volver a encontrarme con personas de las que los enredos de la vida cotidiana y mi pereza me separan más de lo que deberían. Y también por volver a leer algunos de mis poemas junto a los de otros en un lugar tan mágico. No tengo archivo sonoro de ayer, pero he recuperado otro grabado en la Campana hace un par de años. La voz en directo, las distorsiones, los nervios, las absurdas prisas... incluso los errores. Y sin embargo, a pesar de la curiosa exposición que supone leer tus propios poemas en público, a pesar de lo frío que resulta oírlo desde fuera y desde lejos... Wish you were here.