miércoles, 16 de marzo de 2011

En la nave de los locos (de mi vida). 2ª parte

La fotografía es de Angós, tomada el 10 de diciembre de 2010

A Antonio Azuaga (hombre justo, alma en paz) que recordará tal vez estas palabras:

La paz es un asunto de ausencia de dudas. Un paraíso imposible. Más vale pensar que a veces una duda es una bendición. La duda lleva dentro su sospecha junto al deseo de no equivocarse aún, un rechazo total a la idea de entregarse dócilmente al error y estropear algo que tampoco se sabe muy bien qué es.

Las personas normales vivimos en medio de un desbarajuste que no es fácil de ordenar, un puzzle roto en infinitas piezas desiguales y dispersas que forman un dibujo insoportablemente grande. Vivimos con la esperanza (no siempre convencida) de que al final exista esa foto fija que debería existir, sobre la cual todas las piezas encajan y ninguna falta. Dudamos. Sólo podemos, tal vez, preguntar.


Nostalgia armada en el Café de Indias
Recordé este texto, rescatado de un antiguo diálogo, entre el maremagnum de mi vida actual que ni tiempo me deja para atender este rincón, uno de los pocos refugios donde a veces me siento a encajar piezas.  Desde la última entrada han pasado muchas cosas. Haciendo malabarismos entre el trabajo y otras obligaciones, a principos de mes me fui a Sevilla, invitada por Javier y la Isla de Siltolá. 


De tapeo con amigos
Quiero dar las gracias a todos los amigos que tan bien me acogieron: Javier Sánchez, Antonio Rivero, Teresa Merino, Jesús Cotta, Juan Antonio Glez., Elena, José María Jurado, Rafael Lucena, Alejandro Muñoz y Miguel Estrada; y a Elías Moro y Tomás Rodríguez Reyes que anduvieron por allí de visita como yo. En Sevilla pude tocar por fin mi segundo poemario, Nostalgia armada, que ya está llegando a las librerías.

En los jardines del Real Alcázar
Con Antonio Rivero T.  y Teresa en la noche sevillana










El día 10 de marzo asistí, junto a Alberto Santamaría, a la lectura correspondiente del ciclo Este jueves, poesía, coordinado por Nacho Escuín en la facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza.   La Sala de Juntas se llenó y acabamos la velada con una cena y una visita  posterior al Candy Warhol, donde esa noche leía Raúl Campoy, joven poeta madrileño. 



Dejo algunas instantáneas y enlaces que son como piezas del puzzle de mi vida, y aprovecho para agradecer las menciones y anuncios que ya han aparecido sobre Nostalgia armada: Gracias a Antonio Rivero Taravillo, Rafael Lucena, Elías Moro, Juan Manuel Macías y la página web de DVD Ediciones -que actualizó recientemente mi firma invitada con motivo de la nueva publicación- y, finalmente, a Fernando Valls, por obsequiarme con una segunda vuelta en su Nave: AQUÍRecuerdo con muchísimo cariño la primera, hace apenas dos años, y es un honor estar de nuevo entre sus locos.
La Nostalgia desnuda





17 de marzo:  Hoy se ha publicado en el Heraldo mi cuarta colaboración en la revista Artes y Letras.  En esta ocasión reseño el último libro de Francisco José Martínez Morán, Peligro de vida.  Podéis leerla en el blog Los otros.   


44 comentarios:

Aurora Pimentel Igea dijo...

Bueno, vaya viaje más bien aprovechado. Me alegro de tu escapada al sur, un abrazo fuerte y a seguir (¿te imaginas no tener que trabajar?, qué bien viviríamos, Olga...)

Sara dijo...

Olga, veo que esta vez sí que has tenido tiempo de visitar los Reales Alcázares. Mañanas de paseo por la ciudad, noches de tapeo en buena compañía ¡qué bien! Me hubiera encantando estar allí y poder conocerte en persona... Un abrazo y ánimo con todo ese trabajo.

Durrell dijo...

Te digo lo mismo que ya te dijeron: escribes y piensas muy bien. Muy bien.
Tu voz, tu imagen y tu sonrisa levemente triste transmiten una serenidad muy hermosa y una sensación de plenitud en estado de gracia.
Estoy deseando leer tu nostalgia entera.
Mis más sinceras felicitaciones por todo.

Olga Bernad dijo...

Intenté aprovechar el viaje a Sevilla al máximo, sí, ojalá hubieses estado por allí, Aurora.
Lo de no trabajar no puedo (ni quiero, en el fondo)imaginarlo. Pero un año sabático o algo así me suena a música celestial...

En fin, un abrazo y, como tu dices, a seguir;-)

Olga Bernad dijo...

Sara, los Reales Alcázares se me quedaron pendientes en mi anterior visita -que también aproveché: la Catedral, la Giralda, el barrio de Santa Cruz- así que esta vez tocaba resarcirse. Fue, además, lo que Antonio Rivero me aconsejó no perderme.
Lo que ocurre es que el, digamos, factor humano es siempre más importante para mí en estos cortos viajes...¡y no hay tiempo para todo!
En algún momento tendremos que coincidir, Sara, sea aquí o por las islas, chica;-)
Un fuerte abrazo.

Olga Bernad dijo...

Durrell, muchas gracias por tus palabras. Es muy bonito, como siempre, lo que piensas y lo que dices.
Ojalá te guste mi Nostalgia entera, sí, eso es lo importante;-)

Alice se perdió dijo...

Ahora que sé lo que sé, sé que todo esto lleva mucho curro detrás, pero también sé que¡es una satisfacción enorme! Pocas cosas llenan tanto.

¡Enhorabuena, Olga!

Un beso,

enrique dijo...

Nos muestras una foto tuya de contenido políticamente incorrecto.
No lo digo por el cigarrillo, sino por el escote, que es ilegal a todas luces.
Es tan estupendo que debería ser ilegal.
Salve!!

MªTeresa Gómez Puertas dijo...

me apunto al no trabajar....tener tiempo....que maravilla.Tu si que llegaras a tener tiempo para hacer esto que te gusta,porque talento hay de sobra....besos y mi especial enhorabuena por esa Nostalgia Armada que ya ansío tener.

Gemma dijo...

Querida Olga:
Hace unos días el poeta Carlos Marzal escribía en su sección de FB el siguiente aforismo del día: "El mejor equilibrio es el de los equilibristas: aquel que está hecho de vacilaciones."
Tus palabras preliminares me lo han recordado.
Acaso sea esa vacilación vital una característica recurrente, junto a la nostalgia del título, de buena parte de tus poemas y escritos.
Enhorabuena de nuevo, Olga. Nos vemos en mayo por aquí, en mi ciudad. :-)
Besos,
Gemma

Retablo de la Vida Antigua dijo...

El preguntar, la duda, el caer en el mundo, fuera del paraíso: sus reflexiones tienen un tono heideggeriano. Le falta a usted el claro del bosque.

Profunda reflexión la de ustedes los poetas.

Saludos de su lector.

Angós dijo...

Qué buen recuerdo ese viaje.
Creo que las dudas nunca te han hecho perderte.
Y qué bien escribes, todo , cualquier cosa...

Mery dijo...

Bravo por el comentario de Enrique, que está "en todo". Eres un salado.
Y una vez hecho este preliminar, felicitarte, Olga. Menuda juerga sureña debísteis montaros todos los amigos poetas. Da gusto veros.

Un beso y que encajen tus piezas siempre lo mas felizmente posible.

Alejandro dijo...

Gracias a ti, querida Olga. Y lamento mucho que no pudiera quedarme hasta más tarde, pero al mediodía siguiente se casaba uno de mis mejores amigos y tenía que reservarme (además de tener por delante una mañana intensa de niños hasta dejarlos en depósito con su abuela).

Por cierto, que ya acaricio tu nostalgia. Me ha llamado mucho la atención que la edición de esta colección corra a cargo de Manuel Gahete... y parece que el cordobés se da tan buen arte como Feu.

Un beso... y a ver si para la próxima ocasión podéis fallar.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Guardamos my buenos recuerdos de esa noche , Olga. Ahora, que el libro se abra paso, que lo merece.

Olga Bernad dijo...

Alice, es una satisfacción enorme pero, sí, lleva mucho “curro” detrás. Aunque se haga muy a gusto. Quizá por eso, cuando no es una pasión, uno se cansa del juguete pronto. Escribir es para solitarios y corredores de fondo… lo que pasa es que algún buen rato entre amigos también hay, y es bueno valorarlo.
Mucha suerte con tus cosas y un beso.

Olga Bernad dijo...

Enrique, qué salao. Anda, que ya solo falta que sea ilegal fumar en fotos (y sin echar el humo a nadie) y llevar un poco de escote, oiga (es por el gesto, que con la espalda recta queda hasta recatado, no te creas;-) Yo la elegí por la sonrisa, suelo salir muy seria (sólo he puesto fotos con sonrisa en esta entrada, ya ve usted) pero, como en los poemas, que cada cual se quede con el detalle que prefiera, of course.
Placet mihi salutationem mean tibi dare

Olga Bernad dijo...

Estaría bien relajarse una temporada, buscar un claro en el bosque, como dice GdL, pero las cosas hay que hacerlas a salto de mata, con el tiempo y las circunstancias que nos tocan y con la mejor cara posible. O con mala. Con lo que haya. Tengo muchas ganas de entregarte mi libro esta vez, Tere.

Olga Bernad dijo...

Qué buen aforismo el de Carlos Marzal, Gemma, sin vacilaciones compensadas no hay equilibrio, hay estatismo, seguridad, la paz de las estatuas. No quiero eso, pero me canso, a veces me canso hasta decir basta. Y no precisamente de trabajar. Es cierto que la duda, junto con la Nostalgia, está presente en lo que escribo porque está presente en mi vida. Pero cuando actúo lo hago como si no dudase, igual que avanza el equilibrista, confiando más en el propio equilibrio que en la posible red.
Nos vemos en mayo, sister. A ver si podemos hablar largo y tendido.
Un beso.

Olga Bernad dijo...

Gdl, ¡tendré que repasarme a Heidegger para conocer el alcance exacto de su comentario! Puedo decirle que me siento fuera del paraíso y no veo el claro en el bosque, es verdad, pero al menos intuyo un mapa y quiero seguirlo, caminarlo un poco, perderme lo menos posible. Algo así. Y preguntar si hace falta, claro. La mitad de mis escritos son, directa o indirectamente, preguntas. A veces vuestras palabras son respuestas; a veces, más preguntas; a veces, compañía. Todo tiene su valor para mí.
Gracias.

Olga Bernad dijo...

Angós, tú eres la red. Tengo red, por eso los equilibrios son más soportables;-)

Olga Bernad dijo...

Mery, fue un viaje muy intenso que tuvo momentos para todo. El de la noche del viernes fue de lo más relajado, con todo por delante aún, tapeando con amigos, o la noche del sábado, cenando ya más en privado. El resto del sábado fue más serio pero igualmente agradable, y aprendí muchísimo, como siempre procuro hacer. Por fin el domingo hicimos algo de turismo. Todo hay que encajarlo y darle su sitio, creo yo. Y, sí, Enrique tiene mucha gracia, tendrías que oírlo hablando de su Madrid (que yo creo que le apasiona más que los escotes;-) Se lo sabe todo. Entero y verdadero. Sorprendente.
Un beso (nocturnísimo, para no perder las buenas costumbres)-

Olga Bernad dijo...

Alejandro, no sabes lo que me alegró que te pudieses pasar un rato por allí… lástima no haber podido entregarte yo misma un ejemplar de la Nostalgia. Gran trabajo de Fernando Gahete, como el realizado por Abel. Siltolá cuenta con dos colaboradores de lujo. Lo del fallo… la única “espinita” que me traje, hubiese sido mucho más feliz fallar, claro, pero aprendí mucho de todos los asistentes, de su franqueza, su honestidad y su buena voluntad. No fue fácil tomar la decisión pero sí estuvo muy consensuada.
Un beso y encantada de haberte conocido ¡por fin!

Olga Bernad dijo...

Antonio, nosotros también guardamos un gran recuerdo. ¡Ya tocaba hablar con algo de tranquilidad! y qué bonita la noche sevillana.
Gracias por tu confianza en la Nostalgia y -otra vez, no me cansaré- por ese estupendo prólogo que la acompaña.

Dyhego dijo...

OLGA:
¡Enhorabuena! Los hados te serán propicios.
Salu2.

Olga Bernad dijo...

Gracias, mesié!
Eso espero, los hados propicios nunca están de más...
Salu2.

José María JURADO dijo...

Felicidades

Olga Bernad dijo...

Muchas gracias, José María, ojalá tengamos muchas más ocasiones de hablar.

Alfaraz dijo...

Bien por el periplo sevillano, Olga. Ya veo que tu Nostalgia Armada ahora también puede ir descamisada. Y los marcapáginas, que creo que son novedad...



.

Olga Bernad dijo...

Me gusta que la Nostalgia sea por dentro tan blanca, y que vaya protegida por una camisa tan "subida" de color, pero sí, puede descamisarse;-)
Los marcapáginas llevan ya un tiempo, un homenaje a la primera colección de poesía (y a Ramón Gómez de la Serna, supongo).
Que bien por Sevilla, Jesús, casi como el año pasado, por estas fechas, por Madrid;-)

Sombras Chinescas dijo...

La ausencia de dudas es una entelequia; la paz, más bien, es aparcar las dudas, o al menos no empeñarse en buscarles respuesta.

Un abrazo.

Olga Bernad dijo...

Sí, un paraíso imposible. Yo soy partidaria de intentar que no te paralicen, pero de seguir buscando respuesta. La paz es siempre provisional, como (casi) todo en este mundo.
Gracias, SC, un abrazo.

Antonio Azuaga dijo...

En primer lugar, gracias. En segundo lugar, gracias. En tercer lugar…

…Entonces, Olga, todavía eras un “Anónimo” que se firmaba Betty B. Por un raro azar he sido espectador afortunado de cómo un modesto silencio se alzaba hasta un “maremagnum”. No es la primera vez: recuerdo algún “baño de vanidad” con que me regalé recordando a Luis Alberto, a Julio, a Amalia… Ya sabes de quiénes hablo. Por entonces ya eras “tú”, ya eras Olga Bernad; una Olga Bernad pequeñita a la que, sin embargo, le estaban creciendo las alas para volar tan alto, tan alto… Yo miraba –ya junto a muchos otros– y presumía que, tarde o temprano, iba a poder presumir del mismo raro azar que me encontré en otros viejos azares.

No ha pasado mucho tiempo. Desde aquella Rigoletta, que tuvo “un amor de memoria” y a la que tú regalaste un poema, poco más de tres años. Pero en ellos, tú has dado las zancadas de una diosa. Normal: las diosas siempre caminan con largos pasos. Yo he tenido la suerte de ver los primeros. Y ahora, la bendita vanidad de que la diosa me recuerde.

Un beso.

Ah, y en cuarto lugar… ¡Gracias!

Olga Bernad dijo...

No tenía ni cuenta de google, Antonio, ni -por supuesto- blog. Sólo sabía comentar como anónimo, pero siempre firmaba, aunque no con mi nombre porque mi nombre no me parecía que importase, no por esconder nada. Esa misma Betty B. abrió un tiempo después este blog, en parte por ti. Fue un curioso azar poético el que me llevó hasta tu imaginaria, más bien hasta el anterior atardecer, y lo recuerdo como una etapa muy bonita. Me gustaba leer los dos o tres blogs que conocía por las noches y comentar lo mejor que sabía o podía, porque el diálogo era importante y cuidado, una especie de regalo inesperado, envuelto en cortesía pero no en simple complacencia o puro "buenismo" vacío y manoseado (recuerdo que más bien comencé llevando la contraria, la discordancia siempre me ha parecido una inspiración, aunque no la "mala leche"),nada que ver con muchas de las cosas que he conocido después. Pero también me he encontrado lugares increíbles y todo esto ha tenido importancia para mí. Parece que ahora está cambiando un poco el panorama, con el boom de otras redes sociales, pero yo creo que eso también tendrá su parte buena. Veremos lo que queda, seguiremos paso a paso no sabemos por cuánto tiempo.

Sigo siendo una Olga Bernad pequeñita, preocupada por los textos y los comentarios, preocupada por las palabras y la gente que hay detrás. Y agradecida por haberte encontrado.

Un beso.

Fernando dijo...

y cuando solo hay incertidumbre también se deshace uno ante cada palabra que le estremece...así vivimos los que miramos dentro el reflejo inconfundible de lo fugaz y misterioso.

besos

Olga Bernad dijo...

Pues sí, se hace uno y se deshace con palabras. De todas formas, bienvenido sea algún estremecimiento de vez en cuando, algo que nos acerque a los misterios, aunque la única certidumbre sea la de la duda.
Un beso.

veridiana dijo...

Una fotografía muy sugerente...

Un detalle precioso,por tu parte,con Antonio,aunque las diosas vuelan,y se de lo que hablo, jeje.
Me alegro mucho de tu trayectoria.

Besitos

Olga Bernad dijo...

Gracias, Circe. Creo que para ti es más fácil lo de volar(por naturaleza;-)
Yo hago lo que puedo...
Besos.

Blackbird dijo...

Si es que ya te conocen más en Sevilla que en Zaragoza. Voy a proponer al alcalde de NO&DO que te nombren hija literaria y tapera mayor.

Y tu texto: tan profundo e inquietante como siempre.
A veces me pregunto ¿qué hago yo aquí? (J.A. Labordeta)

Besos Betty B.

Olga Bernad dijo...

Me temo que a mí me conocen muy poco en todas partes (lo cual está muy bien: el que quiere ser conocido no se mete a poeta). Pero sí tengo un pequeño grupo de amigos en casi todos los sitios por los que he pasado, y eso es muy, muy bonito, y el blog me ha ayudado a llegar a esas personas en Zaragoza, Sevilla, Barcelona o Madrid... es lo que tiene este Internet Dichoso.
Tapera mayor es un honor que aceptaría encantada, fíjate;-) A ver si nos vamos entrenando por nuestra ciudad.

Mi texto, al final, lo importante. El texto de Betty B. No sólo me pregunto qué hago yo aquí, como nuestro Labordeta, sino cómo c... tengo que hacerlo.
Luego está mi proverbio chino favorito: "Hagas lo que hagas, te equivocarás".
En fin.
Un beso.

gbp dijo...

Sin paz,con dudas, equivocaciones y "destartalas habitaciones..." siges creando textos perfectos.
Qué envidia me da ver esa foto de sevilla.
Ya estoy contando los dias para llegar a Zaragoza, verte y comprarme mas libros!!

Enhorabuena cariño,

Besitos.

Olga Bernad dijo...

Te los he comprado ya todos... pero puedes regalar alguno;-)
Yo también tengo muchas ganas de que vengas.
Gracias, sister, kisses.

José Havel dijo...

No sé si tienes fotógrafo personal, o si quienes te rodean son todos consumados retratistas, pero en todas las fotografías quedas estupenda, la verdad.
¡Qué envidia de fotogenia!
Un saludo.
JH

Olga Bernad dijo...

Qué va, si salgo fatal, lo que pasa es que Angós me observa, me observa, y siempre me saca más o menos bien en alguna, qué cosas. Es prácticamente la única persona que me saca bien. Esas fotos son las que cuelgo por aquí, claro (salvo cuando se trata de un evento, como el periplo sevillano, y entonces cuelgo lo que hay, no tengo otras) pero un día debería de colgar esas en las que sale uno con medio ojo cerrado, con el gesto del soso de martes y trece, etc;-)
Me alegro de que te gusten, creo que tú haces fotos muy buenas. Así que, cuando nos conozcamos, tenemos que probar...
Saludos!