lunes, 31 de marzo de 2014

La cárcel, las Cortes, el desierto... y un año más.

Como el tiempo se escapa, a veces no quiero perderlo ni en contar las cosas de las que se va llenando. Pero hoy cumplo un año más y eso me empuja a anotar al menos lo hecho y lo pensado. Es como escribir que hago lo que puedo, para no olvidarlo.  Decir que ahora mismo estamos vivos. Y que las últimas semanas me llevaron por sitios muy distintos.


El día 21 volví a la cárcel de Daroca.  La invitación se la debo a Javier Aguirre. Desde la Biblioteca de Aragón se desarrolla un Programa de colaboración con los Centros Penitenciarios. Dentro de esas actividades, se realiza un Club de Lectura que incluye la visita de los autores.  Esta vez los presos habían estado leyendo mi última novela, El buen amor.  Algunos recordaban el encuentro del año pasado, y me entregaron una crónica escrita sobre aquella visita, cuando fui allí a charlar con ellos sobre Andábata. Fue emocionante y agotador. Me dormí en el viaje de vuelta, en presencia de personas a las que casi no conocía. Sentí un enorme pudor al despertarme. Una de esas personas, alguien que trabaja allí y sabe lo que ocurre, sonrió ante esa especie de vergüenza y me dijo que era muy normal salir agotada; que los presos, a veces, parece que absorben la energía de las visitas del exterior porque la necesitan, porque necesitan lo que traemos de fuera. Me paro a recordar y siento que en la conversación con ellos no tuve ninguna reserva, ni ellos tampoco. Y la disfrutamos. Supongo que soy, en ese sentido, una víctima propicia. Y me alegro. No iría allí ni a ninguna parte para medir lo que doy. Si sabes mirar, en el fondo siempre vuelves llena.


El 28 fui, sin embargo, a Las Cortes de Aragón, en el palacio de la Aljafería. Me agoté de otra forma,  La invitación vino en este caso de la mano de Ana Teresa Vicente, coordinadora de relaciones externas de las Cortes. “Se trata de la realización de una crónica parlamentaria que recoja lo acontecido en una sesión plenaria desde tu particular perspectiva y estilo”, Esta actividad, que se puso en marcha en diciembre de 2011, ha contado ya con la colaboración de más de cuarenta autores (novelistas, poetas, periodistas, etc.) y puede verse AQUÍTodos los trabajos han sido recogidos en dos publicaciones correspondientes a 2012 y 2013 y actualmente está en proceso de edición el tercer volumen, del cual formará parte mi crónica (cuando la escriba). 



Y al final, también planes de futuro: el próximo viernes día 4 de abril se presenta en el ayuntamiento de Leciñena, a las 19 h., el libro Los Monegros - Dos provincias, una Comarca, editado por el Instituto de Estudios e Investigación de Los Monegros con la colaboración de la editorial La Fragua del Trovador. Se trata de un audio-libro con más de 300 fotografías de Fernando González Seral, quien me solicitó mi texto "Las reglas del desierto" para acompañarlas, junto a un poema de Anabel Consejo. El texto puede escucharse también en el DVD, en la voz de Luis Trébol Víctor Recua ha puesto su buen hacer al servicio de la parte visual y sonora de la publicación. 




22 comentarios:

Juan Manuel Macías dijo...

Muchas felicidades, Olga. Sí, un año más (en que somos más jóvenes :-), y otro año más visitando estas caricias, desde aquel lento petrolero". Muchos besos.

Olga Bernad dijo...

Gracias, Juan Manuel. Un año más, sí. A cada cual lo fue trayendo por aquí una entrada distinta, a ti aquel petrolero, sí. Aunque la gente prefiere felicitar por otras redes u otras vías (cosa que agradezco igual), las caricias siempre serán las caricias:) Que sigamos por aquí y por todas partes con ganas de hacer cosas. Y ya está.
Besos.

Ramiro Gairín Muñoz dijo...

Muchas felicidades, Olga!!
Yo me resisto a otras redes, así que también te felicito a través de las Caricias.
Que pases un buen día, si puede ser con la familia y la literatura rodeándote.
Un abrazo

Olga Bernad dijo...

¡Gracias, Ramiro! Siempre quedará un pequeño reducto por aquí, que es mi sitio preferido :) Yo prácticamente no uso twitter, pero sí facebook. Sin embargo, al final detrás siempre hay personas y, a veces, literatura. Hoy prefiero a los amigos conmigo, y a la familia. Y ya leeremos (y escribiremos) más mañana...
Un abrazo.

Durrell dijo...

Felicidades, querida Olga, por tus días y por tantas cosas con las que los llenas. Espléndidamente viva. Que así sigas: en plenitud.

Olga Bernad dijo...

Se hace lo que se puede, se van haciendo cosas. Procuro ir llenando los días de amor o lo que surja:) Y así procuraré seguir.
Mil gracias, Durrell.

Angós dijo...

¡Felicidades!

Olga Bernad dijo...

¡Gracias, Angós! :)

Dyhego dijo...

¡No me extraña que estés tan cansada, Olga!
¡Si es que no paras, chica!
Pero eso es bueno, que no te falte el trabajo ni las alegrías literarias.
Salu2.

Olga Bernad dijo...

Me da la sensación de no disfrutar nada, de hacerlo todo deprisa... todo esto es aparte del trabajo, de la cuestiones de intendencia ("sus labores" de toda la vida), de las preocupaciones normales. El tiempo es un problema, pero es lo que hay. Procuraré seguir haciendo lo que pueda porque, como dice una amiga mía, a algunas, si nos encerramos en la torre de marfil lo mismo nos toca hasta acabar limpiándola:)
Salu2 y gracias, mesié.

Iseo dijo...

Felicidades por tu cumple, por tus éxitos literarios y por ser un mujer tan espléndida!!!! Te deseo, sobre todo, que seas feliz.

Olga Bernad dijo...

...y si seguimos con estas comilonas, nuestra esplendidez no hará sino crecer;)))
Gracias a ti por ayudarme a ser un poco más feliz. Y esto es en serio.

Gbp dijo...

¡Felicidades cariño! Espero que hayas pasado un día maravilloso y relajado! Enhorabuena por otro año lleno de éxitos más que merecidos. Dentro de poco celebramos todo a la vez. Besicos de parte de todos.xxx

Olga Bernad dijo...

¡Relajado, no! Ha tocado trabajo, y allí lo he celebrado y he recibido el primer regalo; luego comida con una amiga y luego un poco de relax por la tarde, pero poco. El concepto de cena-cena lo dejamos para el sábado, que así alargamos la cosa! Y cuando vengas acumulamos celebraciones, sí, que todo lo que no se celebra, se pierde:)
Besos de vuelta para todos.

Alfredo J. Ramos dijo...

Felicidades, Olga: ¡es el mejor mes para cumplir años! (claro que lo digo sin ninguna objetividad, pues hace pocos días estaba yo en parecida tesitura, aunque algunos lustros por delante, ja ja ). Siempre es un placer volver a tus rincones. Un gran beso.

Olga Bernad dijo...

¡Pûes felicidades también, Alfredo! No es mal mes... aunque al día siguiente siempre es abril, y ya sabe usted que Eliot decidió que ese sí era el mes más cruel. ¡Qué menos para empezar!
Un beso.

veridiana dijo...

Hola Olga: Entramos en nuestra primavera... Felicísimo cumpleaños !!!

Un beso.

Olga Bernad dijo...

¡Lo fue! Y creo recordar que muy pronto es el tuyo, así que aprovecho para felicitarte también, Circe.
Un beso y mil gracias!

veridiana dijo...

Gracias!!.Sí,salimos del invierno, y comenzamos la primavera cumpliendo y adornadas con flores...!!

Besos.

Olga Bernad dijo...

...o con lo que toque:)

Francisco Javier Aguirre dijo...

La participación de OLGA y de otros escritores en las actividades de fomento de la lectura en las cárceles de Aragón, además de ser muy valiosa de por sí, resulta imprescindible. Ninguna otra fórmula es equiparable a la participación personal, al contacto directo entre los escritores y los internos que leen, sienten y reflexionan sobre los textos que se les proponen.

Aún siento vergüenza ajena cuando recuerdo una intervención de la consejera de educación y cultura en las Cortes de Aragón, hará un año, cuando preguntada por su programa de desarrollo cultural en las cárceles aragonesas, respondió que se iban a 'implementar' programas informáticos a través de internet que sustituyeran la labor presencial de los escritores y otros expertos.
Qué bien informada estaba (y seguirá estando) la consejera, qué asesores tan magníficos los suyos, porque unos y otra desconocen que, hoy por hoy, los internos en un Centro Penitenciario no tienen acceso a internet.

Olga Bernad dijo...

Lógicamente, cualquiera que sepa algo del tema debe conocer que, por motivos de seguridad, Internet tiene que estar restringido en un Centro penitenciario. Ay, Javier, parece que se puede suplir la falta de información con un grado igual de falta de vergüenza torera y, por tanto, contestar lo que sea a gente que seguramente les creerá, pues espera ser informada por ellos... No sé cuánto durarán estos programas de lectura que incluyen visita y charla con los presos, pero yo he participado encantada y he recibido más de lo que he dado. Gracias por contar conmigo y con mis novelas y por toda la labor que hacéis en las cárceles.
Un abrazo.