domingo, 25 de marzo de 2012

Presentación en Sevilla (Crónica sevillana del Mar)


El miércoles pasado partí hacia Sevilla, bien acompañada por María y Faustino, los componentes del grupo María Confussion. Llovía en Zaragoza (bendita lluvia) y nevaba por buena parte de España. El paisaje desde el tren parecía espolvoreado de azúcar, como si viajásemos a través de un inmenso Belén equivocado de fechas. 

Llegamos a Sevilla casi a la vez que la primavera y, de repente, la nieve del viaje parecía el recuerdo de un espejismo. Allí se nos unió José María Pérez Collados, quien esa misma noche presentaba en la fnac su última novela.  En una terraza frente a la Universidad nos dispusimos a hacer plantes y disfrutar del sol. 
Por la noche, José María Conget hizo una espléndida presentación de El tren de Cristal y, tras escuchar sus palabras, nos fuimos a cenar con unos amigos entre los que se encontraba su mujer, Maribel Cruzado, y Salvador Campán.  Después de la cena, nos llevaron a probar una de las mejores caipirinhas que he bebido nunca. No recuerdo el nombre del bar.  Lástima (todo es cultura).













El jueves estuvo dedicado a la ciudad, a pasear con algunos amigos y a preparar un poco la presentación de El Mar del otro lado.  Por la tarde llegó a Sevilla Antón Castro, venía directamente de "La fiesta de la palabra", en el Ágora de A Coruña, donde habían participado varios escritores aragoneses.  Por la tarde, en la Casa del libro, presentamos juntos los dos últimos libros de la colección Inklings de Siltolá: su Versión Original y mi Mar

Actuó de maestro de ceremonias Antonio Rivero Taravillo.  Entre los amigos sevillanos y aragoneses, hubo también algunos que vinieron de lejos: Elías Moro condujo desde Mérida para acompañarnos un rato y Antonio Serrano Cueto y Reyes García Doncel, desde Cádiz.  A todos, gracias de corazón.






Después, como ya es costumbre en la presentación de los libros de esta colección por la generosidad que caracteriza a Javier Sánchez Menéndez, se celebró la cena en Las Casas del Rey de Baeza, un lugar maravilloso.


 



Allí contamos con la compañia de José María Conget, Rafael Suárez Plácido, José María Jurado, Abel Feu, Alejandro Lago, José María Pérez Collados, Elías Moro, Antonio Rivero Taravillo, Tomás Rodríguez Reyes y con la del propio anfitrión.







Tras la cena, algunos nos fuimos todavía por ahí.  El periodista Alejandro Lago nos llevó a un bar en el que se podía fumar o nos dejaron, no lo tengo muy claro.  Antón, vitalista empedernido, agotado por su reciente viaje a París, por su estancia en A Coruña y su rápida venida a Sevilla, tuvo una pequeña crisis y "descansó" un ratito en la silla (pero no abandonó, que conste).



Yo dormí muy pocas horas, pues por la mañana quise caminar sola por la ciudad; después, un paseo por el Barrio de Santa Cruz con María, Faustino y Antón, una última terraza para comer... y el tren de vuelta. Mañana es día de escuela.  No, esta vez no puedo darle la razón a Gil de Biedma.  No pueden tener razón los días laborables.  




Nota: Quiero agradecer a Elías Moro, María Pérez Collados y Maribel Cruzado el envío de las fotos que me han permitido colgar esta entrada (a Elías debo agradecerle, además, la atención y el anuncio que nos hizo unas horas antes: AQUÍ);a Antonio Rivero Taravillo, la temprana crónica que escribió EN SU BLOG; a María Teresa Gómez Puertas, ESTA PRECIOSA FOTO y su inmerecido texto; a Agustín Calvo Galán, su generosa reseña EN PROYECTO DESVELOSFrancisco José Martínez Morán, el tiempo que dedicó a este Mar en su programa de La Ser Henares -La palabra con tapas- el día 16 (y del que colgaré el podcast cuando esté disponible) y a Pepe,  Mariano y Óscar (Los Soperos- Sopa de poetes) la entrevista que me hicieron en su programa de El Prat Radio el pasado día 13 y que podéis escuchar aquí:    

30 comentarios:

Durrell dijo...

Enhorabuena, Olga. Transmites alegría.

Olga Bernad dijo...

Transmito lo que siento;-) Sería pecado no hacerlo en este caso... aunque uno siempre acabe por tener que pedir algún tipo de perdón. Pero la alegría es la alegría!

Elías dijo...

Gracias a ti, Olga, a todos vosotros. Para mí, aunque me perdiera esas caipirinhas y echarme otro cigarrito de tabaco negro en tu compañía, fue una velada muy especial, de esas que se atesoran en el recuerdo.

Un beso.

soperos dijo...

qué bien estás ahí en sevilla!

enhorabuena y abrazos, olga.

pepe

Olga Bernad dijo...

¡Lo de las caipirinhas fue la noche anterior! Con Conget y su mujer, que se sabían el sitio. Las hacían con ron de miel o algo así;-) Pero es lo mismo, la noche fue especial, y tambien nos dio tiempo a fumarnos algún cigarrito que otro donde nos dejaban. Qué lástima que tuvieses que volver como la Cenicienta, y cuánto te agradecimos el detalle.
Un beso y hasta la próxima, que espero sea pronto.

Olga Bernad dijo...

Gracias, Pepe... se estaba de vicio! Pero yo estoy muy a gusto también en Barcelona, y en Zaragoza en vuestra compañía. Lo que cuenta, al final, es la gente;-)
Gracias y un beso.

Sara dijo...

Qué a gustico se te ve, Olga, sobre todo con ese cigarrillo en el bar (una foto guapa, guapa). Me alegro que hayas difrutado!

Juan Manuel Macías dijo...

Y yo habitando esa "buen parte de España" con su bonita primavera siberinana!! En Cercedilla estamos pensando pasarnos al Caribe, a ver qué dice el próximo pleno... Bromas aparte, enhorabuena. Me alegro de que hayas sido feliz en Sevilla, rodeada de tan buena gente, y de que lo hayas contado tan bien.
Besos.

Olga Bernad dijo...

Pues sí, chica, tan a gustico (o tan a gustito, como el clásico;-)
Qué bonita ciudad y qué gente más simpática, Sara; la próxima vez, te vienes!

Olga Bernad dijo...

¡Me acordé de ti mientras atravesábamos las nieves! Todo tiene su encanto, Juan Manuel, la sierra madrileña no puede desertar al Caribe bajo ningún concepto;-)
Fueron unos días muy agradables, la verdad. Un recuerdo muy bonito. Me alegro de haberlo vivido y de poder contarlo como buenamente puedo.
Besos.

las afinidades electivas - España dijo...

Enhorabuena Olga! espero que el mar te traíga también a BCN!

Agustin

Olga Bernad dijo...

Muchas gracias, Agustín. A Barcelona fuimos el año pasado con Nostalgia armada (precisamente nos conocimos en aquella ocasión) No sé si el trabajo me va a permitir organizar algo también allí este curso, pero iremos más adelante con cualquier otra excusa;-)

José María Pérez Collados dijo...

Se me ha quedado en la ropa el olor a azahar. No puedo quitármelo de encima. No sé qué haré, con este olor alrededor que no me abandona.
¡Ay, Olga! ¿A tí te pasa lo mismo?
Un abrazo.
José María

Olga Bernad dijo...

Mira, a mí me ha costado este lunes Dios y ayuda volver a la normalidad;-) Pero bueno, lo excepcional debe ser excepción para que mantenga su encanto... nos consolaremos con eso (y pensando en volver).
Gracias por esos días tan estupendos.
Un fuerte abrazo.

Angós dijo...

Qué envidia! Mejor es volver a la normalidad que no salir de ella. Enhorabuena a los tres y especialmente a ti. Te lo mereces.

Olga Bernad dijo...

Se te echó de menos (especialmente yo;-)

Dyhego dijo...

Olga:
Me alegra mucho saber de tus andanzas. Ya me hago una idea, por las fotos, de cómo fue todo.
Recibe un cordial saludo y mis deseos de que todo siga transcurriendo felizmente.
Saludos.

Olga Bernad dijo...

Muchas gracias, Dieguico, sé que te habrás alegrado. Te debo un correo (discúlpame, por favor, pero se me atrasa todo, todo).
Andanzas e industrias, como en aquella novelita de Sánchez Ferlosio;-) Te contaré alguna más personalmente.
Saludos, mesié.

Mery dijo...

Debieron ser unos días maravillosos, como siempre que se te unen tantos amigos para celebrar el éxito.
Sevilla tiene un encanto y un color especial, ya lo dice la canción, pero si se une a ello el buen hacer de las letras, es el acabóse (palabreja algo en desuso, creo).
Sigue disfrutando todo y mucho.
Un besazo

Iseo dijo...

Bueno, bueno, ya veo que la presentación en Sevilla fue estupendamente. Me alegro. Estaré en la de Zaragoza. Y a ver si quedamos y me cuentas todo con detalle en personal. Enhorabuena guapa. Ya veo que estuviste muy bien acompañada. Besos

Olga Bernad dijo...

Pues lo pasamos muy bien, Mery. Con tres días de fiesta, Sevilla, primavera, unos pocos amigos y algún libro... han sido una especie de minivacaciones que se agradecen de verdad en medio del curso. Y además yo tengo tendencia a disfrutar y agradecer las cosas. Soy bastante simplona en ese aspecto y disfruto (y sufro) con la intensidad de los críos;-)
Un besazo, Mery morena, y gracias!

Olga Bernad dijo...

Iseo, mira, vamos a quedar hoy! Te llamo y te cuento todo, todo, y tooodo;-))) Muy bien acompañada estuve, y espero estarlo también en Zaragoza, je. He tenido que retrasar un poco la presentación, pero ya tengo fecha y lugar: 24 de mayo en el Fnac. Lo anunciaré al mes que viene, que si no la gente se olvida! Va, hablamos. Besos.

Fernando Gonzalez Seral dijo...

..enhorabuena Olga!. Me alegro muchíssimo.
Hacía días que no pasaba por aquí, no te creas que es por no querer, que solo es por falta de tiempo, pero cuando puedo aquí estoy, aunque sea sin decir nada.
Un besazo.

Olga Bernad dijo...

Muchas gracias, Fernando. Tal vez este año podamos vernos con ocasión de la presentación en Zaragoza o con alguna otra excusa! Aquí se agradecen los comentarios pero también las lecturas. Yo misma paso en silencio por muchos sitios. Es la gracia de todo esto, que se adecua a nuestro mucho o poco tiempo y también a nuestras pocas o muchas ganas de decir. Un besazo, maestro (en cielos;-)

veridiana dijo...

Qué guapa estás,Olga!!!!

Besos.

Olga Bernad dijo...

Ufff, tú que me miras siempre bien. ¡Lo que sí estoy es contenta! Eso sí. (Pero mil gracias, Circe:-)

NINGUNO dijo...

Felicidades, Olga, porque se te ve feliz, por el viaje y la presentación en Sevilla del libro, por el poema publicado en Turia, por tu cumpleaños ( otra vez felicidades)... y me alegro contigo.
Un abrazo y hasta pronto. Repicaré ( de repicar= reproducir plantas) alguno de tus últimos post en mi blog.
Otro abrazo.
Mariano Ibeas

Olga Bernad dijo...

Ya sabes que mi blog es tuyo;-) y que por aqui solo suelo colgar acontecimientos más o menos amables. Y que siga habiendo alguno! Por cierto, la presentación en Zaragoza será el 24 de mayo (como quedamos, cuento contigo). Te escribo esta semana.
Un abrazo y muchas gracias.

ONDA dijo...

Que envidia! Quizás te cruzaste con el busto de mi abuelo en le jardines de Cristina....enhorabuena por esos días tan llenos. Cuidate

Olga Bernad dijo...

Inolvidables...¡y siempre me acuerdo de ti! Qué alegría ver tu saludo, Ignacio. Cuídate tú también;-)